Hélice de proa

La hélice de proa o también llamadas hélices de maniobra nacieron por la necesidad de evitar pérdidas de tiempo instalada y para conseguir maniobrabilidad a muy poca velocidades. A través del tiempo se ha ido instalando cada vez más en barcos mercantes de menor tonelaje y en los yates de lujo de gran porte, ya que se ha ido comprobando su eficacia lo han ido adoptando las embarcaciones de recreo de menor tamaño. Actualmente cada vez es más común conseguir  embarcaciones de pequeña y mediana eslora que tengan incorporado un propulsor de maniobra en proa o hélice de proa.

Características de la hélice de proa

Las hélices de proa son muy parecidas a los propulsores convencionales, en formato más reducido y con la diferencia de que el eje de giro es transversal al sentido de la marcha del barco. Las hélice de proa o maniobra permiten que los movimientos laterales de la proa sean mucho más fáciles, cuando casi siempre son difíciles de controlar por el viento o las corrientes. La fuerza de propulsión de la hélice de proa es la que determina su efectividad y no la potencia del motor. La efectividad se da como resultado de la combinación de los siguientes factores: la potencia del motor eléctrico, la hélice y la mayor o menor pérdida de efectividad en el conducto o túnel.

Ventajas de la hélice de proa

  1. Permiten la maniobra en lugares estrechos, complicados y, sobre todo, en amarres desconocidos.
  2. No permite que las corrientes las afecte o por el efecto del abatimiento producido por el vientoa la hora de realizar la maniobra.
  3. Los efectos evolutivos que producen en el rumbo la combinación de la hélice, timón y arrancada cuando se está realizando las maniobras tanto en lugares estrechos como en los am

Materiales de la hélice de proa

Las hélices son construidas de diferentes tipos de materiales, los utilizados mas comúnmente son los derivados del aluminio, los aceros, el titanio, el bronce o los materiales compuestos. El aluminio como material puro no se puede ser usado en la construcción de hélices debido a que es muy blando, y por esto no soporta adecuadamente la cavitación. Es un metal muy activo con tres electrones de valencia, que al estar en contacto con el aire se oxida de forma rápida la superficie del metal. Por lo que es necesario alearlo con otros metales como el cobre, magnesio, manganeso, níquel, silicio, bromo y zinc.